Internacional.- A nadie se le había ocurrido antes girar la ‘M’ de marketing hasta que fuera una ‘W’, dando como resultado un nuevo vocablo: warketing. Este nuevo nombre brindó, además, otro concepto diferente. El punto de partida fue sencillo: continuar hablando sobre estrategias, pero también sobre tácticas.
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Fue Sergio Gajardo Ugás, un estudiante de la Universidad de Chile, quien dio vida a este término consistente en aplicar el sentido de las estrategias y las tácticas en el campo de batalla a un terreno (no menos bélico) como es el marketing. El warketing, en opinión de su impulsor, trata de establecer el punto en el que finaliza la estrategia para comenzar la táctica, es decir, dónde está el límite.
“En la guerra, la estrategia se detiene justo en la frontera. Y cuando se toma contacto con el enemigo, comienza la táctica. Entonces en los negocios, se detiene en la puerta en la cual un cliente va a tomar una decisión de compra. Cuando un ejecutivo habla con un cliente, la acción que desarrolla es una táctica. Cuando el gerente de ventas planea visitar al cliente, la acción es estratégica”, explica Ugás.
Veamos, en este sentido, las 4 claves para entender mejor el warketing:
1.- En el ámbito táctico, la fuerza no reside solo en la cantidad, sino en la capacidad resolutiva, el espíritu ofensivo y las ganas de vencer.
2.- En el warketing, conviene conocer la competencia (el adversario), conocer los terrenos espinosos y conquistarlos y conocer al cliente.
3.- Aplicar el marketing de combate implica anticiparse a la competencia, pues está al acecho, y atacarla de manera contundente.
4.- La superioridad es el pilar fundamental, pero no en cantidad, sino en calidad.