Compartir una lata de Coca Cola se convirtió en una experiencia literal para el público de Francia y Singapur, después de que Ogilvy & Mather, agencia de la compañía refresquera, introdujera este concepto en aquellos mercados: una lata de 330 mililitros que se divide en dos.
La meta de la comunicación en esta estrategia es profundizar en la naturaleza de reunión entre los amigos, lo cual ha sido una constante en la mercadotecnia de Coca Cola.