El turismo tiene extraños atractivos, especialmente cuando de formaciones rocosas se trata.
En Argentina, por ejemplo, una roca en forma de “zapato” atrae a miles de visitantes cada verano. Lo mismo pasa con el Bosque de Piedra, en China; en la Cordillera Bungle Bungle, en Australia; y las Chimeneas de hadas en Capadocia, en Turquía.
En este caso, se trata de “Trollpikken”, una formación algo particular, de forma fálica, que atraía a los visitantes a la pequeña ciudad costera de Egersund, en Noruega, a 500 km de Oslo. Y decimos “atraía”, en pasado, porque se cayó. O en realidad, la tiraron con algún tipo de taladro, según confirmó la policía local.
Es por esto que las autoridades de turismo se han puesto en campaña para restituirla a su lugar, tarea nada fácil debido al tamaño de la piedra que sobresalía de la montaña y a los escarpado del lugar.
Según informan los medios noruegos, ya han recaudado en muy poco tiempo más de 11.000 dólares de donaciones gracias al aporte de vecinos, de empresarios y responsables de turismo regionales que quieren volver a ubicar el peñasco en su sitio original.
Los 11.000 dólares aún no son suficientes, se necesita el doble, pero calculan que con la difusión en los medios que ha logrado la noticia, no tendrán complicaciones en recaudarlos. El activista Kjetil Bentsen dijo a la emisora pública NRK que estaba convencido de que el Trollpikken “será reconstruido” con dinero donado.
En paralelo, la policía busca pistas para encontrar a la persona o las personas responsables del daño, que podrían enfrentar una condena de un año de prisión por un “grave delito ambiental”.