Los empleados de Kellogg’s votaron a favor de la última propuesta de la empresa y pusieron fin a una huelga que permaneció por más de dos meses en la mayor parte de las plantas de los Estados Unidos.
De acuerdo con el sindicato, el acuerdo asegura aumentos en los salarios y otros beneficios que ayudan a sostener el incremento de la inflación. Garantiza, además, que se retome de inmediato la producción de cereales y otros productos de la marca y que no se cerrarán las fábricas por los próximos cinco años
Casi 1.500 empleados de Kellogg’s ratificaron el nuevo contrato este martes 21 de diciembre por la noche, concluyendo una huelga derivada de reclamos por aumentos salariales, nuevos beneficios de salud, subas en el cálculo de las pensiones y un ajuste programado por el costo de, según el últimos esquema propuesta por la compañía.
La huelga abarca a las plantas de Nebraska, Michigan y Pensilvania. Las medidas de fuerza habían comenzado en octubre.
Los empleados de esas plantas elaboran los distintos cereales listos para consumir que comercializa la empresa para vender en los Estados Unidos y para exportación.
El acuerdo fue confirmado por Kellogg’s. Kris Bahner, portavoz de la firma, dijo que estaban complacidos de anunciar el regreso al trabajo de los empleados.
Los empleados con más antigüedad de Kellogg’s recibirán subas salariales del orden de 1,10 dólares más por hora, y el personal más nuevo ganará 24,10 dólares la hora.
Los empleados más nuevos también obtendrán nuevos beneficios en sus planes odontológicos y todos obtendrán más beneficios en los tratamientos oftalmológicos.
Los trabajadores de Kellogg’s se sumaron a los de Mondelez International y los de Deere & Co en lo que se refiere a las medidas de fuerza.
Las huelgas por mejoras salariales son parte del fenómeno de escasez de mano de obra en todo los Estados Unidos. Esto les ha dado más poder de negociación a los trabajadores, cuando las empresas luchan para encontrar personal.
Kellogg, que tiene su sede en Battle Creek, fabrica desde galletas Cheez-Its y Club, hasta cereales Frosted Flakes y Apple Jacks, entre muchas otras.
Kellogg no tuvo problemas de esta clase en sus plantes en América Latina, donde produce en México, Colombia (en Medellín) y Venezuela (en Maracay). Desde allí cubre la demanda en Centroamérica.
En total, la compañía tiene diez plantas en Latinoamérica.