Desde alimentos y bebidas hasta abrigos y pasamontañas, las marcas fabricantes de bienes de consumo masivo están enfrentando dificultades en China, en el marco de una desaceleración económica. ¿Se acabó la fiesta?
Tanto Nestlé como Hugo Boss y Burberry tuvieron caídas en sus ventas en China durante el tercer trimestre del año, según informó la agencia Bloomberg. “Con China preparándose para revelar su más bajo crecimiento económico desde 2009 la próxima semana”.
Esta situación está obligando a las marcas a buscar maneras más sofisticadas de llegar a los consumidores. Por ejemplo, Danone ahora está apelando a las madres que buscan fórmulas lácteas de importación.
Las compañías de consumo “necesitan ser flexibles para cubrir las necesidades del mercado a donde éste vaya” dijo James Roy, socio de la firma China Market Research Group a la agencia. “La era en que todo el mundo comprara la el mismo producto de la misma marca se está yendo”.
De acuerdo con el jefe de la unidad de negocios asiática de Nestlé “No hay dudas de que China se está desacelerando”, por lo que su prioridad es “hacernos crecer de nuevo”.
Pero tal vez una de las marcas más vulnerables sea Burberry, que obtiene más de un 30 por ciento de sus ganancias del mercado chino y sólo el 2 por ciento de Japón. En contraste, Hermes reportó un 20 por ciento de aumento en sus ingresos por ventas de sus bolsos de lujo en Japón.
En tanto, Unilever y Nestlé están impulsando su negocio de comercio electrónico en China, en donde la firma McKinsey prevé ventas anuales por unos 610 mil millones de dólares para 2018, mucho más que Europa y Estados Unidos juntos.