Cuando una compañía no crece, puede ser por diversos factores o errores de mercadotecnia, entre ellos la inconsistencia, de acuerdo con el columnista Gerardo Betancourt:
“Cambiar tu marca de forma constante es lo mismo que matar tu marca y hacerla nacer de forma constante. Una marca para ser poderosa tiene que añejarse, tiene que ser como el buen tequila, mientras más viejo más caro. Un tequila nuevo tiene cierto valor, pero un tequila viejo, o más importante, un tequila con una marca vieja vale mucho más que uno que está apenas entrando en el mercado”.
En contraste, Google, Snapchat e Instagram se han posicionado como las empresas con crecimientos más disruptivos del mercado tecnológico.
Esto, el crecer una empresa, es uno de los retos más complicados en mercadotecnia. Hacer crecer una empresa tiene enfoques aplicables a cualquier área, siempre que se base en una estrategia fundamental y especialmente diseñada para este fin.
Un ejemplo muy claro está conformado en la diversificación. Esta, es la más complicada de todas estrategias de crecimiento. Se enfoca en factores externos y se ubica en el área de oportunidades.
Se dirige a conquistar nuevos mercados, pero con nuevos productos, por lo que es casi como iniciar de nuevo un complejo proceso y con poca experiencia.
Por ello, se recomienda cuando se ha agotado las tres estrategias de mercadotecnia anteriores y ninguna resultó efectiva.