Internacional.- En vista del, cada vez más alto, costo de las agencias de Creatividad y Diseño, muchas compañías están optando por contar con un equipo creativo “en casa” (del inglés “in-house”). Sin embargo, esta estrategia tampoco está libre de riesgos. ¿Cuáles son los pros y contras según los expertos?
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Daniel McKenzie, diseñador de más de 12 años de experiencia en el corazón de Silicon Valley, ofrece la siguiente visión en su blog, a la cual le hemos dado un carácter esquemático:
Lo positivo. Un equipo creativo “en casa” puede ser un gran aliado. Los miembros de ese equipo son quienes conocen a la perfección el “barco” en el que surcan el mar de posibilidades de materia prima del marketing, actualizaciones de sitios web y gráficos, y demás curiosidades que hay allá afuera. Son (o deberían ser) los especialistas en diseño orientado al usuario (o al cliente), manejo del producto, y un largo etcétera. Todos los cursos que han tomado y la experiencia que han adquirido, son una inversión que vale su peso en oro. Además, si son buenos, también serán entusiastas y apasionados.
Lo negativo. La realidad es que, si conseguir un equipo así es una tarea colosal, mantenerlo en esa misma línea lo es aún más. Los equipos “in-house”, así como los miembros que los componen suelen volverse desapasionados con el paso del tiempo; especialmente cuando las políticas en la oficina no son las más atractivas.
Por su parte, Ryan Bonafacino, vicepresidente de Estrategia Digital en Alex & Ani, dijo en entrevista con el director de Traction, Adam Kleinberg, que lo que él busca a fin de superar los escollos del in-house, y de las agencias, es combinar ambas estrategias en una sola: “quiero que los miembros de los dos equipos [agencia e in-house] sean los mejores amigos”, esbozó.