La imagen que proyectamos ante los distintos círculos donde nos relacionamos, significan actos de comunicación que serán recibidos como mensajes que emitamos hacia el exterior. Esto tiene que ver con la reputación personal y la de la empresa de la cual se forma parte o incluso la que se dirige.
Como pasa con cualquier marca del mercado, la marca personal debe ser trabajada, alimentada, pero sobre todo protegida. El personal branding es una herramienta para optimizar las relaciones públicas de cada persona. Con una estrategia certera, esta incluso se convierte en un valor agregado para la organización en donde nos desempeñamos.
Algunos especialistas aseguran que el recurso humano es el mejor activo de la empresa, de ahí que los corporativos se esfuercen en contratar los mejores perfiles. Sin embargo, el cuidado que se le dará a la marca personal, debe ser un crecimiento constante, con el fin de aportar a la competitividad y reputación de la compañía de la que se forma parte.
En Comunicación Spread, una de nuestras estrategias complementarias es el asesoramiento para la construcción y crecimiento del personal branding de directores y voceros de organizaciones y compañías, vistos como la cara de la empresa y su repercusión y en la reputación que tendrá ante su público objetivo.
Con el uso de las redes sociales, como principal vía para reclutar colaboradores, (45 por ciento de acuerdo con Adecco), la congruencia entre la vida personal y la profesional, debe estar cuidada más que nunca, sobre todo si consideramos que en la era social 2.0, las plataformas digitales son la base del networking y las relaciones profesionales más fructíferas.
Cuidar de la marca personal, no sólo se trata de cuidar qué imagen se proyecta al interior de la compañía, sino de la forma en que se interactúa en los círculos familiares, de amigos, incluso en reuniones informales.
Se necesita de un plan de marketing personal en las redes sociales para lograr coherencia entre el mensaje y la imagen que se proyecta, es decir, entre el discurso y la acción. Tener objetivos e identidad bien definidos servirán para saber qué valores se quieren proyectar y trabajar en el crecimiento de una marca sólida.
Independientemente del cargo que se ocupe en alguna empresa, un plan de marketing personal integral, con objetivos claros y definidos, se convertirá en un recurso para toda la vida, mismo que a su vez, será un valor agregado en beneficio de la empresa u organización de la que se forma parte.