Los automóviles se convirtieron en uno de los inventos más revolucionarios del siglo pasado, por lo que las ciudades se moldearon específicamente para que el traslado de personas y mercancías pudiera llevarse a cabo de forma óptima, sin embargo, actualmente los automóviles, y en particular aquellos que utilizan motores de combustión interna, poco a poco pierden popularidad y se les ha comenzado a recortar los espacios donde son bienvenidos, y Oslo acaba de anunciar una nueva medida en contra de los vehículos.
Desde los años noventa la ciudad de Oslo se propuso reducir la emisión de gases invernadero a la mitad para el año 2020, por lo que desde hace años se lleva a cabo una regulación en el uso de distintos artefactos contaminantes, como en el caso de estufas de leña y vehículos.
Ahora las medidas se intensificarán, según el Estado del Medio Ambiente de Noruega, con la prohibición de vehículos en el centro de la ciudad, lo cual colaboraría no sólo a disminuir la emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero, sino que también ayudaría sustancialmente a disminuir los problemas de tráfico que agobian a la capital noruega.
Los vehículos con motores de combustión interna tienen los días contados de origen, debido a la utilización de combustibles fósiles, por lo que los vehículos eléctricos y de algunos otros tipos, como los de hidrógeno se tendrán que convertir inevitablemente en el futuro de la transportación terrestre, algo en el que diversas marcas trabajan actualmente, en particular enfocadas en vehículos eléctricos sin conductor humano.