Desde mucho antes que la pandemia azotara a gran parte del mundo, la industria automotriz ya vivĂa un proceso de reestructuraciĂłn, con el que firmas como Nissan, Volkswagen y Ford buscarĂan ganar rentabilidad en sus operaciones ante ventas a la baja.
A finales de mayo pasado, Nissan y sus socios Renault y Mitsubishi deban a conocer una estrategia conjunta la cual tendrĂa como objetivo que la firma nipona se retirara de Europa para ceder ls tareas de fabricaciĂłn furgonetas a su aliado francĂ©s.
Con este movimiento se esperaba conseguir una reducciĂłn de costos del 40 por ciento por vehĂculo.
De esta forma, Renault pisarĂa fuerte en Europa, mientras que Nissan se quedarĂa enfocada a China y JapĂłn, Oriente Medio, Sudáfrica y Estados Unidos.
El adiĂłs a Barcelona
De esta manera, Nissan abandonará las plantas que tiene en Barcelona lo que comprometerá el empleo de más de 2 mil 500 colaboradores.
Luego de que se diera a conocer esta noticia, se desatĂł una huelga, misma que lleva mas de 90 dĂas y en la que los empleados y sindicatos exigen las mejores condiciones para el proceso que se derivará de los mencionados cierres.
De esta manera, tras 25 horas horas de reunión, este miércoles se llegó a un acuerdo para postergar el cierre de las fábricas de Nissan hasta finales de 2021.
Las plantas que cerrarĂan son las ubicadas en la Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca, y la salida forzosa de sus 2.525 empleados.
La eliminación de estas fábricas ubicadas en Barcelona pese a recibir durante la última década subvenciones públicas. El proceso supondrá la pérdida de 2 mil 5000 empleos directos y otros 25 mil indirectos.
Retrasar el cierre de la fabricas hasta finales del año siguiente, era una de las peticiones más importantes para los trabajadores y autoridades ya que esto, segĂşn El PaĂs, dará el tiempo necesario para buscar inversiones que puedan capitalizar las instalaciones durante al menos tres años asĂ como a los empleados que perderán su fuente de ingresos.
En caso de que Nissan, las autoridades y los sindicatos no consigan atraer a nuevos inversionistas, el acuerdo apunta que los trabajadores recibirán al menos un pago de 25 mil euros.
Si nuevas empresas llegan a las fábricas que Nissan dejará se preve que los trabajadores que sean parte de la reindustrilizaciĂłn reciban una indemnizaciĂłn de 50 dĂas por año trabajado sin lĂmite asĂ como un bono de 750 euros por cada año de antigĂĽedad.
Adicional, la empresa y los sindicados han acordado pagar 60 dĂas por año trabajado sin tope de mensualidades a los empleados menores de 50 años, un convenio del 75 por ciento al 85 por ciento del salario neto para los que tienen entre 50 y 54 años y prejubilaciones al 90 por ciento para los mayores de 54.
La mala racha de la industria automotriz
Si bien estos planes ya estaban sobre la mesa antes de la crisis sanitaria, la realidad es que la pandemia acelerĂł el proceso toda vez que puso al grueso de la industria automotriz en una posiciĂłn poco favorable.
Con bajas ventas y cadenas de producciĂłn paradas, lo que está en juego no es cosa menor.Basta con ver lo que sucede en el mercado mexicano. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de EstadĂstica y GeografĂa (Inegi), el sector automotriz en MĂ©xico es responsable de la generaciĂłn año con año del 3.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Con una producciĂłn en las plantas del norte del paĂs cercaba a las 3 millones 900 unidades anuales, el paĂs se ubica como el sexto productor mundial de automĂłviles en el mundo, apenas abajo de Alemania y por encima de Corea del Sur.
Gracias a las operaciones de marcas como Hyundai Motor Company, Toyota Motor Corporation, Bayerische Motoren Werke AG (BMW), Mazda Motor Corporation, Fiat Chrysler Automobiles, Honda Motor Co. Ltd, Audi AG, Ford Motor Company, Volkswagen Aktiengesellschaft, General Motors Company y Nissan Motor Company, Limited, las 43 plantas ubicadas en el páis generan cerca de 530 mil empleos directos e indirectos.