La historia de los niños con cáncer de la sala de oncología del Hospital de Wellington muestra la relevancia que tienen los productos para los consumidores, más allá de fines prácticos.
Y es que los pequeños denunciaron el robo de su PlayStation 4. La consola era de uso común para los menores; sin embargo, un sujeto entró a la sala del hospital y la sustrajo del inmueble, el pasado fin de semana.
Uno de los pacientes hizo mención del caso en su perfil de Facebook, entonces el periódico local Dominion Post siguió la historia hasta entrevistar a los menores.
Angus Little, de 9 años de edad, quien padece tumor cerebral inoperable y que lo combate con quimioterapia, dijo a la publicación que:
Estoy enfadado y bastante molesto porque era una buena distracción para mí y para los otros niños
El PlayStation 4 Slim salió a la venta el 15 de septiembre de 2016, con un precio de 299 euros; mientras que el Pro, que determinó la introducción de la resolución 4K en el mercado, tiene un precio de 399 euros.
Es así que la industria de los videojuegos, que podría representar hasta 84.1 mil millones de dólares para 2017, según estimaciones de PwC, es tan relevante como otras para los consumidores, con fines que van más allá del simple consumo.
De hecho, una “simple” consola, sea de PlayStation, Xbox o Nintendo, representa para organizaciones como Juegaterapia, el medio de refugio de pacientes con cáncer.
La organización sin fines de lucro, con sede en Madrid, recopila consolas para ubicarlas entre niños que padecen cáncer. Esto además de ser un movimiento social, es una oportunidad para las principales empresas de videojuegos que podrían aplicar marketing social y patrocinar este tipo de acciones y realmente ayudar a los pequeños.
Sin embargo, hasta el momento ninguna compañía se ha pronunciado por este tipo de causas.