Mientras que en México la espera para ver terminadas obras ferroviarias se mide en sexenios, en Japón, una estación de tren completamente nueva fue montada en menos de una noche gracias a la tecnología de impresión 3D. El caso, que fue reportado recientemente por The New York Times, mostró cómo la innovación acorta radicalmente los tiempos de construcción, a la par de que optimizan recursos.
La estación Hatsushima, ubicada en una comunidad rural de la ciudad de Arida, prefectura de Wakayama, representa fue levantada entre las 11:57 p.m. y las 17:45 a.m., el breve lapso en que el servicio de trenes se interrumpe cada noche. Según la Compañía de Ferrocarriles de Japón Occidental (JR West), este proyecto es “una primicia mundial”.
LEE TAMBIÉN: Coca Cola da la vuelta al boicot y la prohibición en escuelas con esta estrategia
Serendix, la empresa que imprimió una estación de tren en 3D
La clave estuvo en la impresión 3D. Las piezas de la estación fueron impresas con mortero especial en una fábrica de Kumamoto, en la isla de Kyushu, a más de 800 kilómetros de distancia. La empresa Serendix, especializada en impresión 3D de estructuras habitables, fue la responsable de fabricar y transportar los componentes, que luego fueron ensamblados en cuestión de horas.
De acuerdo con lo documentado por NYT, proceso total de impresión y refuerzo con concreto tomó apenas siete días. Luego, las piezas fueron enviadas por carretera, en varios camiones, hasta Hatsushima. Allí, una grúa colocó cada sección preimpresa en su lugar exacto, mientras decenas de vecinos observaban con asombro el montaje de la estación, que sustituirá a una estructura de madera construida en 1948.
LEE TAMBIÉN. ¿SEP extiende las vacaciones de Semana Santa 2025 hasta mayo?
¿De qué tamaño es la estación de tren impresa en 3D?
La estación Hatsushima es pequeña pues apenas supera los nueve metros cuadrados, pero completamente funcional. Es un ejemplo de cómo Japón está resolviendo de forma práctica los desafíos de una población envejecida y una fuerza laboral cada vez más reducida, especialmente en zonas rurales donde el número de pasajeros ha disminuido drásticamente.
La instalación servirá a cerca de 530 personas al día y, aunque su apertura al público está prevista para julio, ya representa un cambio de paradigma para el sistema ferroviario.
El diseño del nuevo edificio es minimalista y funcional. Su fachada blanca incluye íconos locales como una mandarina y un pez sable, productos típicos de la región de Arida. Aunque aún se deben instalar máquinas expendedoras de boletos y lectores de tarjetas de transporte, la estructura principal ya está lista.
¿Y el Tren Maya?
Mientras en Japón se avanza con eficiencia y precisión, en México el panorama es muy distinto. Las obras ferroviarias emblemáticas del país han sido, en muchos casos, ejemplos de burocracia, retrasos e incrementos presupuestales.
El caso más reciente y emblemático es el del Tren Maya, una megaobra impulsada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Desde su anuncio, la obra estuvo rodeada de polémica por el impacto ambiental y una serie de retrasos.
Otro ejemplo evidente es el Tren Interurbano México-Toluca, cuya construcción comenzó en 2014 con la promesa de concluir en tres años. Sin embargo, no fue sino hasta 2023 cuando se inauguró una parte, y aún en 2025 se espera la terminación del tramo final que conectará con Observatorio, en la Ciudad de México. Es decir, más de una década después del inicio.
¿Qué beneficios tiene la impresión 3D para la infraestructura pública?
La construcción modular mediante impresión 3D no solo reduce los tiempos de ejecución, también abarata costos, disminuye residuos y permite mayor control en entornos logísticamente complejos, como los cercanos a líneas ferroviarias activas.
Según JR West, levantar la estación Hatsushima de forma tradicional habría tardado más de dos meses y costado el doble. Este tipo de ahorros son cruciales en contextos de presupuesto limitado, como ocurre en muchas comunidades rurales.
How Japan Built a 3D-Printed Train Station
in 6 Hours https://t.co/BIpSqp2eaW @nytimes pic.twitter.com/aVauplnIjp
— Spiros Margaris (@SpirosMargaris) April 8, 2025