Internacional.- Es probable que esté “algo” atrasada porque este spot apareció hace un año, fue premiado y tuvo una gran exposición, pero como no lo había visto y ha comenzado a circular entre mis amistades por Facebook, asumo que algunos de ustedes no lo conocen y quiero compartirlo. Me pareció genial, elegante y divertido. Un guiño hacia las cosas que nunca reemplazará la tecnología.
La tecnología es maravillosa, útil y sorprendente, pero hay cosas que no pueden ser reemplazadas por ella. Para un lector nacido en el siglo pasado, no tiene ningún encanto leer en una pantalla. Así también sucede con los artistas plásticos que podrán hacer un boceto en algún programa de diseño- si saben usarlo, claro está- pero la obra final no tendría mucho sentido si pierde esa cualidad de “objeto vivo” que asombra o inquieta al público con una idea.
Considerando lo anterior, en un nivel bastante más básico, pero no por ello menos fundamental en nuestro cotidiano, surgió este comercial (Leo Burnett) que genera muchos comentarios, risas y quizás hasta algunos recuerdos.
Otra muestra de que la genialidad no siempre se relaciona con una idea compleja. Aquí todo, desde el concepto, la realización y la actuación, es simple. Sin embargo, el impacto es grande porque está bien dirigido (y seguramente muy bien pensado).
Si no lo conoces, disfrútalo; si lo viste, también 😉