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Ikea avanza en Rusia con una particular estrategia de marketing
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Aprovecha los estandarizados diseños soviéticos para ofrecer muebles que se adapten a la perfección
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Planea llevar el sistema a otros países como Alemania, Polonia y China
El gigante sueco Ikea diversifica su modelo de negocios en Rusia gracias a haber encontrado una manera de replicar en la web parte de la experiencia de compra de muebles en los locales físicos.
Para lograrlo, es clave la uniformidad en la planificación de ciudades levantadas en los años de la Unión Soviética, dice en Bloomberg.
Primero, aclaremos: alrededor del 60% de los rusos viven en bloques de apartamentos estándar de la era soviética, que tienen un número limitado de diseños y planos de planta.
A esto Ikea lo supo explotar y replica los diseños en su sitio web local para que los rusos puedan simular en Internet imágenes virtuales de cómo quedarían sus apartamentos con los renovados diseños de muebles que vende la marca.
Como hay un número limitado de diseños, Ikea puede poner a disposición de los clientes artículos adaptados para cada uno de los modelos de apartamentos y ponerlos a sólo un click de distancia.
El servicio, llamado Kvartiroteka, “selección de apartamentos” en ruso, generó más de 2,8 millones de visitantes al sitio de Ikea desde el lanzamiento a mediados de 2019. La mayoría de ellos son nuevos clientes.
Ikea y Rusia, simplemente amor
Rusia es el mercado de más rápido crecimiento de Ikea detrás de Hungría, y gracias es este éxito, está considerando expandir esta estrategia de marketing digital a países con sistemas de viviendas similares a los de la era comunista, como Alemania, Polonia y China.
“Muchos clientes nos dicen que no imaginaban que pudieran lograr un buen diseño a partir de sus casas estandarizadas”, le dijo a Bloomberg Pontus Erntell, jefe de la unidad rusa de Ikea.
El gigante de muebles sueco está tratando de seguir siendo el principal minorista de muebles del mundo, algo que no parece fácil por estos tiempos de cambios en el mundo del retail.
Poco a poco, quiere dejar de depender de sus tiendas gigantes de más de 30.000 metros cuadrados.
Aunque las tiendas tradicionales todavía representan aproximadamente el 90% de las ventas de Ikea en todo el mundo, el tráfico peatonal se ha estancado en los últimos años a medida que más jóvenes se mudan a las zonas urbanas, conducen menos y compran más productos en línea (incluso muebles).
Para esta demanda en plena transformación, la compañía sueca creó puntos de venta más pequeños en las ciudades más importantes e invirtió en su plataforma de comercio electrónico para luchar contra rivales como Wayfair y Amazon.
Ikea tuvo un 2019 para analizar detenidamente:
- La mala noticia: sus ganancias retrocedieron un 9,67%.
- La buena: si bien vendió menos, la caída se produjo por la inversión en desarrollos para el comercio en línea y en la serie de nuevos formatos de tiendas que construyó a lo largo del último año fiscal. Según informó, el gasto de capital ascendió a más de US$ 2.800 millones.
- La venta online, además, ya representa el 10% de las totales.
Por otra parte, busca cumplir con su promesa de sustentabilidad al reducir los desperdicios y ampliar la vida útil de sus productos.
El servicio ya funciona en Holanda, donde los estudiantes pueden pagar 30 euros por mes para arrendar una mesa, sillas, una cama y un escritorio.
En Suiza y Suecia, la marca está desarrollando un plan similar, pero más enfocado a muebles de oficina para pequeños emprendedores.