En las últimas décadas, se ha observado un notable incremento en la participación de las mujeres en el ámbito del emprendimiento. Cada vez más mujeres están incursionando en la creación y gestión exitosa de sus propios negocios. A pesar de estos avances, persisten desigualdades de género en diferentes países, donde la presencia de mujeres emprendedoras varía.
Durante mucho tiempo, las mujeres emprendedoras han enfrentado obstáculos en su búsqueda de igualdad en el mundo empresarial. Sin embargo, en la última década, se ha evidenciado una notable reducción en la brecha de género, con casos destacados donde las mujeres están liderando activamente la escena empresarial en algunos países.
Según una encuesta realizada por Statista, la motivación principal para emprender que se mencionó más en el porcentaje de mujeres entrevistadas en América Latina y el Caribe fue el desafío y la pasión personal, tanto para emprendedoras en áreas STEM (ciencia, ingeniería, tecnología y matemáticas), como para otras áreas. En el caso de las mujeres encuestadas que emprendieron en áreas STEM, la segunda razón más eludida fue el deseo de resolver problemas urgentes en sus comunidades y países. Por su parte, la motivación con el segundo porcentaje de menciones más alto para las emprendedoras encuestadas con negocios en áreas no STEM fue la aspiración por lograr una independencia económica.
Gráfica del día: El emprendimiento femenino
En las economías emergentes, se observa un creciente interés por el emprendimiento entre las mujeres, siendo América Latina la región que lidera este fenómeno, según un estudio realizado por la Global Entrepreneurship Research Association en 49 países.
En países como Ecuador, Chile, Guatemala y Panamá, un número significativo de mujeres entre 18 y 64 años están incursionando en la creación de sus propios negocios, representando alrededor de un tercio de la población en este grupo demográfico.
A pesar de estos avances, persisten desafíos en el ámbito de la consolidación empresarial. Solo cinco de los países analizados muestran tasas iguales o superiores de participación femenina en comparación con los hombres en la creación y gestión de nuevas empresas. Estas economías incluyen a China, Colombia, Ecuador, Tailandia y Lituania, destacando la diversidad geográfica y económica de este fenómeno. Mientras tanto, en México el índice es poco más alto del 16 por ciento.
La disparidad de género en la transición de nuevas empresas a empresas consolidadas sigue siendo evidente en muchas partes de la región latinoamericana y del Caribe. Este análisis resalta la necesidad de abordar las barreras que enfrentan las mujeres emprendedoras, asegurando así oportunidades equitativas para su participación y éxito en el mundo empresarial.