Internacional.- Las elecciones en Islandia nunca tienen mayor atractivo mundial. Pero esta vez hay un condimento especial: tras dos gobiernos ideológicamente antagónicos, una tercera fuerza antisistema podría acceder al poder: son hackers y activistas.
Según las últimas encuestas (aclaración: ya no se puede creer en ellas en política) la disputa electoral en Islandia estará este sábado entre los conservadores del Partido de la Independencia y una tercera fuerza con una ideología indescifrable: una especie de “Podemos islandés”, ni de izquierda ni de derecha, conformada por hackers y activistas que declaran una formación de carácter reformista.
¿Puede ganar? Tiene muchas posibilidades. Basta decir que Gran Bretaña aprobó el Brexit, que el No ganó en Colombia y que Donald Trump es candidato a presidente de los Estados Unidos para advertir que todo puede suceder en este 2016.
El Partido Pirata (así se llama, no es broma) no existía hace tan sólo cuatro años. Está formado por anarquistas, hackers, libertarios y “frikis de la Web” que enarbolan la anticorrupción contra la élite financiera y política como bandera.
Según el Instituto de Investigaciones en Ciencia Sociales de la Universidad de Islandia, uno de cada cinco votantes se inclina por el Partido Pirata. No parece demasiado, pero sí lo es porque ninguna otra fuerza lo supera en un escenario de dispersión de intención de votos.
Le sigue el Partido de la Independencia (centro-derecha), actualmente en el poder, que ha gobernado el país durante gran parte de la historia moderna.
The Pirate Party are poised to form Iceland’s government in Saturday’s electionhttps://t.co/tu3Aj5KSQ2 pic.twitter.com/XFm2Oq3Lpc
— Cory Doctorow (@doctorow) 27 de octubre de 2016
Nació en Suecia
“A pesar de su crecimiento en Islandia, el Partido Pirata se fundó en 2006 en Suecia y se ha extendido a otros países del mundo con mayor o menor éxito”, publica Gonzoo.
Los que lo critican, hablan de que volverá el desempleo, subirá la inflación y no tendrán un presupuesto equilibrado. Sus defensores creen que es necesario un cambio, sacar al establishment del poder para quitar de raíz la corrupción.
Su programa de gobierno habla de compromiso con la libertad de información y expresión, la transparencia de las instituciones, una democracia participativa y la defensa de los derechos digitales, esencialmente la privacidad frente a la comercialización de los datos personales y el espionaje gubernamental.
“El triunfo sería histórico para el Partido Pirata liderado por Birgitta Jónsdóttir, una poeta, desarrolladora web y ex activista de WikiLeaks. El apoyo a esa agrupacioón creció 43 por ciento luego de la renuncia en abril del Primer Ministro David Gunnlaugsson cuando se reveló que él y su familia habían escondido dinero en cuentas offshore”, describe Mercado.
La clave para llegar a ser mayoría es que el Partido Pirata, el Movimiento de Izquierda-Verdes, los socialdemócratas y Futuro Brillante, de centro, dieron a conocer este jueves su frente común “para formar un gobierno mayoritario”.
Con este acuerdo (y los votos necesarios) la ex ministra rojiverde, Katrin Jakobsdóttir y la activista del Partido Pirata Birgitta Jónsdóttir podrían encabezar una fórmula para el Ejecutivo, dice Télam.
Die coolste Politikerin der Welt sitzt womöglich bald in der isländischen Regierung: Mein Porträt von @birgittaj im Print-stern pic.twitter.com/nwZgSE6g6P
— S.M. Steinitz (@smsteinitz) 27 de octubre de 2016
¿Quién es Birgitta?
Birgitta Jónsdottir, el rostro más representativo del Partido Pirata, es hija de una cantante folk islandesa. Cuando tenía 22 años, publicó su primer libro de poesías. Estrecha colaboradora de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, no ha confirmado aún si estaría dispuesta a ser primera ministra.