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De acuerdo con Forbes, SpaceX tenía una valuación superior a 25 mil millones de dólares en 2018
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Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, tiene ingresos estimados de 69 millones de dólares anuales
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Elon Musk tenía, a final de 2018, un patrimonio neto de 28 mil millones de dólares según Bloomberg
Además de ser uno de los emprendedores más reconocidos a escala internacional, Elon Musk es también una figura muy polémica. El público en general tiene una muy buena reputación de él, gracias a su cercanía con la cultura popular. Este cariño parte también de su (problemático) uso de las redes sociales y su actitud relajada ante varias controversias. Al mismo tiempo, a algunos inversores y agentes financieros les genera incertidumbre su errático comportamiento.
La exótica personalidad de Musk volvió a salir a la luz, afectando a su rival Jeff Bezos. Blue Origin, compañía aeroespacial del fundador de Amazon, presentó Blue Moon. El vehículo lunar presume tener la capacidad de llevar toneladas métricas de cargamento y realizar misiones largas en cualquier parte del satélite. Se espera que esté listo para 2024, cuando los Estados Unidos quieren volver a la Luna. Previo a esta fecha, se realizarán pruebas sin humanos.
Varios usuarios en Twitter pidieron la opinión de Musk sobre el proyecto lunar. SpaceX, la compañía aeroespacial del sudafricano, también tiene ambiciones de completar misiones tanto en el satélite terrestre como en la superficie de Marte. En un par de tweets, el también fundador de Tesla apuntó que la competencia en la industria “es buena y resulta en mejores resultados para todos”. Por otro lado, se burló de la desafortunada decisión de poner Azul en una bola.
But putting the word “Blue” on a ball is questionable branding
— Elon Musk (@elonmusk) May 10, 2019
Musk y la mercadotecnia de rivalidad
Burlarse de los adversarios es, al menos hoy en día, una estrategia notablemente recurrente. Además de Musk, Burger King también emplea regularmente este enfoque. Y su víctima es, casi siempre, Mc’Donalds. Otras dos marcas que frecuentemente se han enfrentado cómicamente son Coca-Cola y Pepsi. En 2013, durante el Super Bowl, ambas marcas publicaron una sucesión de videos donde respondían y reviraban mutuamente sus burlas.
Lo que distingue el comentario de Elon Musk de estos ejemplos es que el tweet no representa un esfuerzo de marketing oficial de SpaceX. Así pues, al contrario de Burger King, Coca-Cola y Pepsi, no es un esfuerzo consistente. Es, a lo más, una ocurrencia (más o menos) inteligente para generar impacto a partir del éxito de un competidor. Ciertamente ni Blue Origin ni su compañía se beneficiarán o perjudicarán enormemente en su reputación o capacidad de negocio.
Pero sí podría seguir añadiendo al precedente negativo de Musk a largo plazo. No todas las empresas en las que está involucrado tienen problemas financieros (léase PayPal y la misma SpaceX), pero Tesla es todavía una mancha en su expediente. El que reconozca el valor de la competencia en una de las industrias ciertamente le suma puntos. Pero distraerse en bromas seguirá sin ser bien visto por los inversionistas, no mientras no entregue números negros.