La reciente tendencia de generar imágenes al estilo de Studio Ghibli utilizando la inteligencia artificial de ChatGPT ha desatado una ola de creatividad en las redes sociales. Usuarios de todo el mundo han recurrido a herramientas como DALL·E, integrada dentro de ChatGPT de OpenAI, para transformar selfies, retratos familiares o mascotas en escenas oníricas inspiradas en películas como Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro o La princesa Mononoke.
Pero lo que muchos no saben es que detrás de cada una de esas imágenes encantadoras se esconde un costo ambiental. Detrás de la magia de la transformación digital, comenzó a viralizarse también los datos sobre cuál es el impacto ambiental de esta moda pasajera en generar imágenes de inteligencia artificial. En particular, ¿cuánta agua se consume en el proceso?
¿Cómo utiliza ChatGPT la inteligencia artificial para crear imágenes estilo Studio Ghibli?
OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, ha desarrollado sofisticados modelos de inteligencia artificial capaces de analizar y replicar estilos artísticos específicos, como el de Studio Ghibli. Al procesar las solicitudes de los usuarios, la IA consume una cantidad significativa de energía y, por ende, de agua, principalmente para refrigerar los centros de datos donde se alojan los servidores.
- Análisis de estilo: La IA analiza las características distintivas del estilo Ghibli, como sus colores, líneas y composiciones.
- Generación de imágenes: Utilizando algoritmos complejos, la IA aplica el estilo Ghibli a las fotos proporcionadas por los usuarios.
- Procesamiento en la nube: Los servidores de OpenAI, ubicados en centros de datos, realizan el procesamiento de las imágenes, lo que requiere una gran cantidad de energía y refrigeración.
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¿Cuál es el consumo exacto de agua de ChatGPT al generar imágenes?
Determinar el consumo exacto de agua es complejo, ya que depende de varios factores, como la eficiencia de los centros de datos, la ubicación geográfica y la complejidad de las imágenes.
Sin embargo, estudios recientes de la Universidad de Colorado Riverside y la Universidad de Texas Arlington, han estimado que cada imagen generada por IA podría consumir entre 0.5 y 2 litros de agua. Una cifra alarmante si se considera la multiplicación masiva de estas creaciones.
El impacto ambiental de la generación masiva de imágenes con IA va más allá del consumo de agua. La demanda de energía de los centros de datos contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático.
¿Cómo podemos los usuarios contribuir a un uso más sostenible de la IA?
Como usuarios, podemos contribuir a un uso más sostenible de la IA siendo conscientes del impacto ambiental de nuestras acciones. Podemos optar por generar menos imágenes, utilizar herramientas de IA de manera responsable y apoyar iniciativas que promuevan la sostenibilidad en la tecnología.
La fiebre por las imágenes estilo Ghibli generadas por ChatGPT nos invita a reflexionar sobre el impacto ambiental de la inteligencia artificial. Si bien la tecnología nos brinda herramientas creativas fascinantes, es fundamental utilizarlas de manera responsable y sostenible.