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Se espera que la huelga de Sitiavw en las instalaciones de Volkswagen inicien el próximo seis de noviembre a las 11:00 AM
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Lo anterior solo ocurriría si el Sindicato y la automotriz no llegan a un acuerdo con respecto al reparto de utilidades faltantes en 2015
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Ya desde hace varios años que se presentó ante el SAT el caso, pero no habría sido sino hasta el pasado tres de julio que se emitió un dictamen
Hay una posibilidad que Volkswagen tenga que detener sus actividades en México a inicios de noviembre. En datos de Diario Cambio, ya desde finales de la semana pasada que el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz de esta marca (Sitiavw) amenazó con irse a paro. Concretamente, dijo que pararían operaciones en las instalaciones de la autopista México-Puebla el próximo seis de noviembre si no se le entregan 293 millones de pesos (mdp).
Los recursos corresponden a un impago que la Sitiavw le lleva exigiendo a Volkswagen desde 2015. De acuerdo con la organización, la automotriz dejó pendiente esta cantidad en el reparto de utilidades de ese año. Hace unos días, el Sindicato dijo que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) resolvió a su favor. Pero la organización también señaló que el director de Relaciones Laborales de la empresa, Ricardo Guerrero Ayala, dijo que no se haría ese pago.
Milenio informó la semana pasada que Volkswagen México tiene intención de establecer un diálogo con Sitiavw para aclarar el tema. Sin embargo, señaló que el proceso legal respecto al reparto de utilidades de 2015 todavía está siendo impugnado. En este aspecto, comentó al medio que iba a continuar con el proceso para llegar a un acuerdo de forma respetuosa. Y que, al mismo tiempo, esté apegado “al derecho y con la transparencia que nos caracteriza”.
¿Qué puede suceder en este conflicto?
Independientemente si es obligación de Volkswagen o no pagar estos 293 mdp que exige el Sitiavw, es entendible por qué la automotriz todavía está impugnando el proceso. De acuerdo con Motor Pasión, las ventas de automóviles en mayo cayeron un 42 por ciento, con respecto a la cifra calculada para 2019. El mismo medio apunta que se vieron 31.9 por ciento menos ventas de vehículos en la primera mitad de 2020, que en ese mismo periodo del año anterior.
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En pocas palabras, es muy probable que Volkswagen México prefiera extender, o simplemente detener, el proceso de pago de utilidades a Sitiavw para no perder liquidez. No puede siquiera pedir dinero a los cuarteles generales porque, en datos de MarketWatch, para junio las ventas de la automotriz a escala global se estaban desplomando. China, el mayor mercado de autos en todo el planeta, fue la única región en la que pudo de hecho crecer algo en transacciones.
De nuevo, si Volkswagen debe o no pagar las utilidades que exigen sus empleados es un tema por separado. Lo importante es que la empresa debe llegar rápido a un acuerdo con Sitiavw y evitar la paralización de operaciones en Puebla. Las instalaciones en la región no solo afectan sus ventas en México, sino que puede tener repercusiones en Estados Unidos (EEUU). Así que si quiere salir del 2020 con mejores perspectivas, debe de poder operar a plena capacidad.
Una era de conflictos para Volkswagen y otras automotrices
Junto con la compañía alemana, varias compañías del sector han tenido encuentros tensos con sus empleados. Por ejemplo, las instalaciones de Nissan en España literalmente ardieron tras una huelga de sus trabajadores en la primera mitad del año. Pero al contrario del caso de Volkswagen México, en esa ocasión se protestaba la salida de la empresa asiática de la región. Un movimiento que estuvo largamente fomentado por el impacto negativo de la crisis sanitaria.
No todos los problemas de las automotrices son por huelgas, sin embargo. Ford, en mayo, vio una ola de casos de COVID-19 cuando intentó reabrir sus plantas de producción en EEUU. Lo anterior, por no haber tomado suficientes precauciones de sanidad para evitar la circulación del virus. Por su lado, Tesla ha decidido que no quiere tener un departamento de Relaciones Públicas, en gran parte porque siente que la prensa no ha sido amable con ella en el pasado.