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En promedio, los clientes leales valen hasta 10 veces más que su primera compra, según refiere Pretii.
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El cliente habitual promedio gasta un 67% más en sus 31 a 36 meses de relación con una marca que un nuevo cliente en su primera compra.
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Solo el 36% de los consumidores dicen que sienten una conexión emocional fuerte con al menos una marca, aseguró Forrester.

La fidelidad del consumidor hacia las marcas es uno de los elementos clave para establecer una conexión emocional. En este sentido, Coca-Cola, la bebida más amada por millones de personas y la marca de bebidas más valiosa del mundo, tiene un lugar privilegiado en los corazones de muchos. Un claro ejemplo de este amor por la marca se vivió recientemente en una celebración muy especial.
Para festejar su cumpleaños, una consumidora recibió un obsequio verdaderamente único: una fiesta con temática completamente dedicada a Coca-Cola. Sus amigas, al conocer su amor por la icónica bebida, se encargaron de recrear una experiencia que reflejara el espíritu de la marca. La decoración no dejó detalles al azar; desde los logotipos hasta los recuerdos representativos de Coca-Cola, todo estuvo cuidadosamente diseñado para capturar la esencia de la marca.

Uno de los momentos más impactantes fue el pastel: una pirámide de latas de Coca-Cola, que sin duda robó la atención de todos los invitados. Las decoraciones en tonos rojos y el ambiente festivo hicieron que la cumpleañera se sintiera como la verdadera estrella de su propia fiesta. Ella quedó fascinada con cada detalle, y su agradecimiento hacia sus amigas no tardó en hacerse evidente.

Este tipo de celebraciones no solo destacan el impacto que Coca-Cola tiene en la vida de sus consumidores, sino también el poder de la marca para crear momentos memorables, tanto dentro como fuera del mercado. Sin duda, el amor por la bebida va más allá del simple consumo, y este cumpleaños temático es un claro ejemplo de ello.
Y es que, la fidelidad de marca emerge como un elemento fundamental para establecer una conexión sólida y duradera entre la marca y el consumidor. Esta fidelidad va más allá de simplemente comprar repetidamente productos de una marca específica; implica un compromiso emocional y una relación de confianza mutua.
Esto se basa en la calidad consistente y la satisfacción del cliente. Cuando una marca cumple constantemente con las expectativas del consumidor, éste tiende a sentirse más cómodo y confiado al elegirla una y otra vez. Esta confianza se convierte en un pilar fundamental en la relación marca-consumidor.
Además, a menudo está arraigada en la identidad personal del consumidor. Las personas pueden desarrollar una afinidad emocional hacia una marca debido a su historia, sus valores o su imagen. Esta conexión emocional crea un vínculo que trasciende la mera transacción comercial, haciendo que el consumidor se identifique con la marca en un nivel más profundo.
Otro factor clave es la consistencia en la experiencia del cliente. Desde la publicidad hasta el servicio al cliente y la calidad del producto, una experiencia coherente en todos los puntos de contacto refuerza la confianza del consumidor en la marca y fortalece su lealtad a largo plazo.
De acuerdo con diffusionsport, los Baby boomers siguen siendo fieles a sus marcas y hábitos de compra: solo el 37,1 % decidió probar una nueva marca o retailer en los últimos 6 meses.
Un caso similar de la fidelidad de marca es el de una pareja regiomontana que eligió el CFE, un lugar poco convencional para sus fotos de boda con la finalidad de inmortalizar su amor en fotos.
¡Echando chispas! ⚡💍
Esta pareja decidió que el lugar ideal para tomarse sus fotografías de boda fuera una de nuestras sucursales en Monterrey en donde se vieron por primera vez. 📸✨ ¡Mostraron sus mejores poses para transmitir la gran electricidad que tienen! 💚⚡ pic.twitter.com/cZvUHj6WIE
— CFEmx (@CFEmx) January 5, 2025
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