Por Camila González.
@camilaglz
Tres spots de cervezas, elegidos al azar, tienen misiones diferentes que al final llevan a lo mismo: ésta es su cerveza, sí, la suya. Todo depende de si usted se considera muy mexicano, romántico o catador de cervezas. Estas tres muestras de comerciales, de la colección Huellas de la publicidad, ejemplifican cómo cada marca se asocia con algo y se acoge a un concepto para vender.
Corona –en 2001- evoca la idea de país. Corona es mexicana, más aún, Corona es México mismo. Un conductor de bus europeo al ver una publicidad exterior de Corona en otro bus se enloquece, grita y grita ¡Viva México! al compás de la campana. Los pasajeros, diversos en sus razas y fenotipos, lo miran asombrados. Luego le celebran. Todos, seguro, se acuerdan de algún sorbo de Corona. Esta cerveza lleva a México al resto del mundo.
Anunciante: Corona- Cervecería Modelo
Categoría: Cervezas
Año: 2001
Así que, mientras Corona apuesta a la mexicanidad, Bohemia –en 2001- se va por lo romántico. Esta cerveza aprueba el amor a primera vista cuando en la calle, solo con mirarse, una pareja se quiere besar. Bohemia es para aquellos que saben ver el detrás de cámaras de la vida, para los que imaginan cosas bonitas en medio de escenas cotidianas, los que tienen lentes especiales para hallar magia en las miradas. A esos, Bohemia los convoca.
Anunciante: Bohemia- Cervecería Monctezuma
Categoría: Cervezas
Año: 2001
Más aterrizado es el recado de Sol. Este spot de 1999 es simple y contundente. No se eleva al amor ni a la identidad de patria. Muestra un sol radiante y el mar al atardecer. Ahí mismo, pienso en pescadores. Habla del trabajo y del descanso, de la importancia de descansar. Luego es misión de cada cual asociar a Sol con el reposo cuando cae la tarde. Sol quita la sed, relaja, premia, cierra con broche de oro un día de estrés. Eso me dice a mí. ¿A ustedes?
Anunciante: Sol- Cervecería Monctezuma
Categoría: Cervezas
Año: 1999