
Que en un dĂa se envĂen en el mundo 400 millones de “tuits” es cosa seria, muy seria, Âżno es impactante ese nĂşmero?, Âżcuántas de esas frases de 140 caracteres son contundentes para algĂşn fin? Y más aĂşn, que los dueños de las industrias, sĂ, los anunciantes, no aprovechen como deberĂan esta enorme red de microblogs de innumerables voces de todos los colores, tendencias y franquezas ya empezaba a constituir algo muy absurdo.
Aunque la red se expande a una velocidad incalculable: mientras en 2007 habĂa 1,150 millones de internautas en el mundo, hoy son 2,270 millones; asĂ es, casi el doble, y en 5 años, ¡quĂ© barbaridad!
Asia es el continente con más gente que se conecta (1,000 millones), hay 501 millones de europeos conectados y 273 millones de estadounidenses y canadienses. Por nuestro lado, en América Latina somos 236 millones de internautas, más del doble de los 110 millones que éramos en 2007.
La mercadotecnia complejiza los perfiles al tiempo que las redes hacen su parte al acotarlos al extremo. Ya casi no seremos afines con otros sino parte de guetos.
ÂżEres adicto a las redes sciales? Conoce su lado oscuro y ve si deseas continuar en la “adicciĂłn” o regresar a la “vieja guardia”
Una investigación de ConsumerLab de Ericsson dice que 83 por ciento de los internautas están en las redes sociales mientras ven la televisión; y que 79 por ciento ha “chateado” con alguien mientras ve algún programa televisivo.
A pesar de que Twiiter está evaluada en 10 mil millones de dólares -¿es posible dimensionar tantos ceros?- el mechudo Evan Henshaw-Plath basa su felicidad en darle el tetero a su hijo, en los paseos en su carro viejo y en cada sorbo de mate.
Facebook no pierde su corona. Para darnos una idea, según un estudio de Nielsen, en marzo de este año cerca de 152 millones de personas en Estados Unidos visitaron esta página.
¡Se acabaron! ¡¡QuĂ© pesar! Gritamos, lloramos, sufrimos, fuimos felices… y no pocos aficionados le entregaron genuinamente sus emociones a los Juegos OlĂmpicos Londres 2012.
Aunque sé que el debate sobre si se van a acabar o no los periódicos en papel se ha vuelto reiterativo, tengo que confesarles que, no sé por qué tan intensamente, me preocupa cada vez que lo pienso.
Ya que estamos a menos de un mes de los OlĂmpicos de Londres, pues quĂ© mejor que hablar de productos y su consumo.
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