El iPhone ha sido el dispositivo fundamental en el mercado de los smartphones, ya que marcó un antes y un después, ya que su impacto modificó hábitos de consumo y creó nuevas necesidades de consumidores que además de un teléfono inteligente buscaba aplicaciones.
Desde el lanzamiento del Samsung Galaxy S8, los rumores sobre el lanzamiento del nuevo iPhone 8 continúan incrementándose, pese a que ya se hicieron públicas algunas características, como la desaparición del lector dactilar, un Siri más avanzado y un posible escáner ocular.
No obstante, nadie había contemplado que Apple estuviera realizando pruebas de escaneo facial 3D, con el que la marca busca incrementar la privacidad de sus usuarios, luego de los escándalos donde el FBI aseguró haber desbloqueado un iPhone por contener datos de un delincuente.
De acuerdo con Bloombeerg, Apple se ha concentrado más en la tecnología para desbloquear el nuevo iPhone, que en el diseño que la caracterizaba anteriormente, por lo que la compañía estaría probando sensores frontales 3D y de escaneo de retina, denominados “puntos focales”, cuyos sensores desbloquearían el equipo en milisegundos.
El complejo sistema también llamado selfie-as-security abarcaría más puntos de datos que el propio sensor Touch ID, lo que la volvería un sistema más difícil de violar, e incluso sería más seguro que el sistema el lector dactilar.
No obstante, la nueva herramienta requeriría hardware adicional, lo que podría incrementar su costo, que de por sí se prevé que el iPhone 8 podría romper la barrera de los mil dólares, por lo que si bien no subiría de precio, ningún usuario de una versión anterior de iPhone podría utilizarlo.