Por Luis Miguel Martínez
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La mayoría de las tareas relacionadas con el texto, audio y video pueden ser realizadas por una computadora, con mayor o menor grado de automatización. Sin embargo, por alguna razón siempre termina dependiendo de un ser humano.
En algunos casos, como en las artes visuales, la intervención humana le confiere la parte artística a estas actividades. Apenas hace algunos años se logró que una computadora pudiera ensamblar por si sola un corto cinematográfico o cámaras que tomaran fotos por si solas. Por eso suena increíble que se haya anunciado una cámara que depende enteramente de un humano para su funcionamiento.
La cámara descriptiva es un desarrollo de Matt Richardson, quien parece estar dedicado al desarrollo de tecnologías que resuelvan problemas complejos de la comunicación mediática, tal como el silenciamiento o muting de los actores o actrices no deseados en programas de televisión. De acuerdo con su creador, la cámara funciona como una cámara común y corriente. Apuntas a un sujeto y oprimes un botón para capturar la escena. Sin embargo, en lugar de producir una imagen, el dispositivo produce una descripción.
Tal vez un tanto engañosa la descripción como una cámara, el término apropiado sería un analizador cualitativo de imagen o cualquier otro término similar. Este analizador sólo produce metadatos de la fotografía, es decir, una descripción de la misma. Sin embargo, el poder del cómputo termina cuando se agota el análisis cuantitativo tal como profundidad de campo, alto, ancho, proporción de colores, etc. Por eso requiere de humanos que describan lo que hay en la foto, el sujeto, la iluminación, la composición y descriptores. Así, la cámara descriptiva no sólo no es una cámara, es un dispositivo en red que te dará información y no la imagen.
Lo sorprendente del dispositivo es como “realiza” la descripción. Al capturar la imagen, la “cámara” la manda a través de una red a una forma dispuesta para operar con el dispositivo manual de Amazon o Amazon’s Mechanical Turk. Este dispositivo es un grupo de humanos que están contratados por Amazon para realizar tareas que las computadoras no pueden hacer. Estas tareas se conocen como HIT (Human Intelligence Tasks o Tareas de Inteligencia Humana) y son específicas al proyecto en cuestión.
Por ejemplo, un proyecto conocido como Image Tagger requiere personas con competencias (es decir preparación práctica y teórica demostrable) para etiquetar imágenes. El usuario deberá responder en menos de un minuto y se paga a razón de un centavo de Dólar por imagen. Otras tareas son mejor pagadas y requieren más competencias, así la transcripción de audio para TLTL Lab se paga a razón de $ 5.76 por transcripción y se requiere competencia de transcripción de nivel 2. Amazon tiene más de 250,000 HITs disponibles para trabajadores eventuales y que en su momento podrían representar una nueva forma de trabajo, al ser un destajo globalizado.
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