Una de las genialidades del mercado deportivo son los patrocinios y toda la estrategia que hay detrás de esta inversión, con que marcas y organizaciones logran asociarse con equipos o jugadores, para crear industrias de merchandising o experiencias, con que han logrado mayor interés por parte del mercado.
PwC estimó que en 2015 las ganancias generadas por el concepto de sport merchandising alcanzaron a nivel mundial 20 mil millones de dólares, mientras que para Forbes, las marcas de equipos más valiosas dentro del mercado deportivo son Dallas Cowboys, New York Yankees y Los Angeles Lakers.
Con este escenario de fondo, una obra que nos ayuda a entender los patrocinios deportivos desde el testimonio de una atleta es Unstoppable: My Life So Far de Maria Sharapova.
Sharapova explica cómo se convirtió en una sensación del tenis, cuando a sus 17 años, derrotó a la invicta Serena Williams en Wimbledon 2014, fecha en la que comenzó una meteórica trayectoria con la que logró capitalizar su rostro y convertirlo en uno de los más reconocidos a nivel internacional, lo que representó mayor número de ingresos y más interés por parte de las marcas.
En la obra, Sharapova recuerda la trayectoria que ha tenido que recorrer, para convertirse en una de las marcas con mayor relevancia dentro del mercado deportivo, determinada en gran parte por la disciplina y recientemente, por el correcto manejo de marca personal de la mano de una increíble estrategia de relaciones públicas.
Dentro del tenis, los jugadores mejor pagados son Roger Federer, Novak Djokovic y Kei Nishikon, según un ranking de Roger Federer.
Otra métrica proyectada por Twitter, nos habla de la capacidad de influencia en redes sociales de determinados jugadores de tenis como Rafael Nadal, Serena Williams y Roger Federer.
Unstoppable: My Life So Far
Maria Sharapova