El internet of things (IoT) ya ha comenzado a cambiar el cómo compran los consumidores y como hacen negocios éstos y las empresas de productos de consumo masivo. La industria está usando el IoT para afinar los procesos de manufactura y cadena de suministros mientras busca nuevas oportunidades de ingresos.
Las marcas, también están explorando formas de construir sobre estos esfuerzos y utilizar el IoT para brindar experiencias de clientes más personalizadas.
Bien si se trata de monitorizar la cadena de suministros, rastrear como los productos están siendo usados o ganar más conocimiento sobre las preferencias del comprador, el IoT está marcando el comienzo de una era en la que las cosas ‘inteligentes’ pueden recolectar, compartir y analizar datos en tiempo real sin fisuras.
En su momento, esta información puede ser utilizada para personalizar las experiencias del consumidor y brindar servicios proactivos.
Numerosos estudios sobre el tamaño del mercado del IoT en la industria de los productos de consumo, generalmente está de acuerdo en señalar que los presupuestos aun son relativamente bajos.
Las marcas de productos de consumo masivo han realizado inversiones modestas en operaciones de manufactura, cadena de suministros e inventario de gestión, pero la industria esta por detrás de la mayoría cuando se trata de gastos en IoT como un porcentaje de sus ingresos.
Un estudio de 2015 entre ejecutivos de diversas industrias a nivel mundial, realizado por Tata Consultancy Services (TCS) encontró que los participantes anticiparon que el promedio de gasto en IoT per-company en su sector, crecería de forma modesta entre 2015 y 2018, para pasar del $41,2 millones a $67,6 millones. Y en porcentaje, esto representaba un promedio del 0,24 por ciento de los ingresos de estas empresas.
Parte de la razón de esta baja inversión puede ser atribuida a que las marcas de la industria se benefician de las iniciativas de IoT tempranas asumidas por los retailers, con quienes mantienen una relación simbiótica. Pero mientras los retailers han invertido un mayor porcentaje de sus ingresos promedio para suplir las necesidades de sus compradores, las empresas de productos de consumo masivo han sido mucho más lentas.