El viernes pasado, US Airways realizó su último vuelo. Los pasajeros que despegaron des San Francisco participaron en un brindis a bordo para despedir a la aerolínea que inició su historia en 1939 y que terminó siendo comprada por American Airlines. Pero esta no es la única marca que ha padecido un destino similar.
Estas son 10 marcas icónicas que han desaparecido del mapa:
- A principios de este año, Radio Shack, la mítica cadena estadounidense de tiendas de artículos electrónicos, fundada en 1921, se declaró en bancarrota tras años de dificultades económicas y el ascenso del comercio electrónico, contra el que no pudo competir.
- Otra aerolínea símbolo de toda una era en la aviación mundial fue Pan American World Airways, mejor conocida como Pan Am, que durante mucho tiempo fue la aerolínea elegida por los estadounidenses para hacer viajes internacionales. Un ataque terrorista en 1988 y un gran aumento en los precios de los combustibles provocados por la Guerra del Golfo hirieron de muerte a las finanzas de la compañía, que cerró en 1991.
- Blockbuster. En el año 2000, Reed Hastings, fundador de un pequeño negocio llamado Netflix, se acercó al CEO de Blockbuster, John Antioco, para presentarle una propuesta de asociación. Antioco rechazó esa propuesta porque su negocio estaba en la cúspide del mercado de la renta de películas y reportaba ganancias sólidas en todo el mundo. Seguramente hoy Antioco se arrepiente de aquella decisión, pues mientras que hoy Netflix es un éxito, Blockbuster se declaró en bancarrota en 2010.
- Compaq: Mientras que en el año 2000 la compañía poseía una quinta parte del mercado de las computadoras personales, y era una de las 30 marcas más valiosas del mundo según Forbes, hoy la empresa únicamente fabrica productos de gama baja que son prácticamente imposibles de encontrar. Fue comprada en 2001 por HP.
- Sony Ericsson: Considerada en algún punto una de las alianzas más valiosas de la historia, la marca llegó a vender más de 24 millones de teléfonos celulares en 2004. Pero la alianza llegó a su fin en 2011 cuando Sony compró a Ericsson su participación en el proyecto.