Tal vez algĂşn dĂa dejemos de aspirar a ser Dinamarca y nos enfoquemos en construir un sistema de salud que responda a las realidades de MĂ©xico, con soluciones adaptadas a nuestras necesidades y recursos. Porque, al final del dĂa, el verdadero reto no es ser como Dinamarca, sino garantizar que ningĂşn mexicano se quede sin acceso a una salud digna y de calidad.