Y en ese andar, muchas son las lecciones que la agroindustria provee con contundencia y eficacia como las que a continuaciĂłn me permito compartir con ustedes.
Lidiar con un micromanager requiere de mucho coraje y valor para decir las cosas como son, pero de manera correcta y respetuosa, es casi un juego psicolĂłgico.Â